Cómo limpiar la piedra natural en el hogar, I

Teresa González Díez (teresa.litosweb@gmail.com)

Pocas son las personas a las que no les gustaría poner en su hogar algún rincón donde la Piedra Natural sea su principal protagonista: una escalera, el suelo de un salón, una chimenea, el rincón de la barbacoa, o más comúnmente las encimeras del baño y la cocina.

La principal duda que se plantea, ante la idea de poner piedra en nuestro hogar, no es, como muchos piensan, el coste de la misma, sino: ¿Cómo limpiarla?

Vamos a intentar ser lo más completos posible en cuanto a cómo hacerlo.

Primeramente daremos soluciones “caseras”, aquellas que están más al alcance de nuestra mano, entre los productos habituales que usamos en casa para la limpieza.

En un próximo artículo propondremos productos más especializados, los que se han elaborado exclusivamente para que la limpieza de la Piedra Natural sea lo más eficaz posible y que no dañe ni altere su brillo, su color o su textura.

Soluciones caseras para distintos tipos de manchas

Lo mejor para limpiar la Piedra Natural, ya sea granito, mármol, arenisca o pizarra, es agua con un poco de jabóncon un pH neutro, como el del lavavajillas.

También podemos hacerlo con agua y un poquito de amoniaco o agua con un poquito de lejía, pero mejor el amoniaco, porque no es un producto ácido, sino una base y daña menos la piedra.

Lo que no debemos hacer nunca es mezclar el amoniaco y la lejía; esta mezcla genera unos vapores que pueden ser mortales cuando se inhalan.

Se debe limpiar utilizando una esponja, un trapo suave o un cepillo muy blando, para evitar que se arañe la superficie, y haciendo círculos. Después hay que aclarar muy bien y secar rápidamente con un paño suave. Si lo dejamos secar al aire, seguramente nos quedarán manchas blanquecinas y sin brillo.

Grasas: No solamente la encimera de nuestra cocina se mancha de grasa, también las barbacoas y los suelos de aquellos lugares en los cuales tenemos la costumbre de tomar las comidas en nuestra casa o allí donde hemos puesto alguna vela decorativa, o productos de cosmética que dejan su huella.

Las barbacoas y el suelo que las rodea suelen ser piedra sin tratamiento, no están pulidas y son muy porosas. Un remedio eficaz son los polvos de talco. Aplicamos una buena cantidad sobre la mancha, lo cubrimos y dejamos que actúe durante unos cuantos días. Cuantos más mejor. Si al retirarlo no se ha eliminado del todo hay que repetir la operación.

Otro remedio es mezclar bicarbonato de sosa y un poco de agua, tapar y dejar actuar.

Herrumbres: Las manchas que quedan porque algún metal se ha oxidado en contacto con la piedra, se limpian con una mezcla de zumo de limón y sal.

Hay que tener muy en cuenta que el limón es ácido, por lo que hay que dejarlo actuar poco tiempo, ya que puede comerse el brillo de la piedra. Hay que aclarar con bastante agua y secar. Si es una caliza o un mármol pulidos, se perderá el brillo.

Orgánicas: Son las manchas que dejan algunos alimentos, el café, hojas en descomposición y mohos, líquenes, etc.

Lo más eficaz, si no lo hemos conseguido limpiar, como indicábamos al principio, con agua y detergente o amoniaco o lejía, es una disolución de agua oxigenada (peróxido de hidrógeno) y unas gotas de amoniaco y dejarlo actuar.

Pintura y tinta: Estas manchas son un poco más complicadas. Ambas se limpian con disolventes o decapantes para la pintura. Hay varios tipos, los más corrientes son el cloruro de metileno o el alcohol mineral. Atención al cloruro de metileno, es peligroso.

Y para la tinta también podemos probar con agua y lejía, en piedras de colores claros o acetona en las de colores oscuros.

Estas sustancias son muy agresivas, así que hay que utilizarlas con mucho cuidado.

Suelos muy sucios: Cuando tenemos los suelos, sobre todo de mármol, muy sucios, podemos fregarlos, de vez en cuando, con medio cubo de agua y el contenido de una botellita de agua oxigenada de unos 300 cc.

Trucos caseros para sacar brillo

  1. Un buen puñado de sal y frotar con un paño mojado. Aclarar bien y secar frotando con otro paño seco y suave.

  2. Con cera auto-brillante o cera virgen extra. Frotar después de que se seque.

  3. Humedecer una mopa con gasolina. Frotar y dejar secar.

  4. Con productos aerosoles para la limpieza de la madera. Normalmente contienen ceras.

  5. Con limpiacristales.

  6. Para piedras negras se puede usar betún negro.

Aplicar capas de cera a las piezas de piedra natural sirve, aparte de para dar brillo, para sellar un poco sus poros. Pero cuando se llevan dadas varias capas de cera, una sobre otra, puede aparecer, especialmente en los colores claros, una apariencia amarillenta.

Para evitarlo hay que quitar ese exceso de capas de cera con un producto especial para ello, un quita-ceras, fregar con agua y jabón neutro y volver a encerar de nuevo.

Conclusión

Ya no hay excusas. Si le gusta la Piedra Natural, escoja a su capricho. Tiene ante usted un mundo de colores y variedades a su disposición. Seguro que encuentra uno de su agrado. Decore sin miedo y sienta la satisfacción de observar un trozo de Naturaleza dentro de su hogar.